leer, escribir, editar: teoría crítica, internet, castellano/ compilación final.
lo que no se puede ni ver ni tocar. la música curada.
pérez-mayer
violeta celis
lo que no se puede ni ver ni tocar. la música curada.
pérez-mayer
violeta celis
La dependencia del pensamiento de la representación visual del mundo algunas veces suele ser infame. En el arte visual el ojo a través de la mirada construye incesantemente el puente de lo ya visto con aquella vaga idea de la coherencia. Ingenua idea de lograr la comprensión de las cosas. Cuando se trata de lo intangible, invisible, sin sabor ni color, del 'sin sentido', abstracto e irreconocible, acontece un gran problema para la vista y su lógica constructiva. Ya Marcel Duchamp con su pieza Air de Paris catalogó el olor de una ciudad. En lo atmosférico, el aire en sí, habló por sí mismo en ese interesante ready made de lo infraleve. Duchamp por medio de la captura de la transparencia creó su propia idea de la fragilidad visual y material.
La pregunta es, ¿qué tanto del mundo se puede decir con música? ¿Qué tipo de memoria se rescata de aquel que selecciona ciertos cd’s, crea play lists específicos, coloca ‘esos‘ viniles en su tornamesas, o se decide a incluir o dejar fuera una canción en el álbum de la banda más escuchada en un momento?
La música por su condición de eterna imaginante propicia el desahogo de una rigidez de representación visual a una constricción o expansión de los sentidos. De cualquier forma y a pesar de todo, la música no puede escapar a ese manojo de imágenes que retumba al ritmo de los ojos cerrados, que detiene el tiempo para que marchen frente a nuestros ojos pequeños estractos de infancia, o el primer enamoramiento de la adolescencia o la estruendosa fiesta del último viernes.
Existe una diferencia clara y lógica cuando de manera personal curamos nuestra memoria por medio de canciones. Hay un férreo deseo enganchado a un tiempo casi olvidado que creemos recuperar con la masa intangible de la música. Si nos situáramos en el i tunes de nuestras computadoras, registraríamos sin césar los momentos de descarga, la rolita del cumpleaños, el disco que esperamos tanto para tener en nuestras manos y que ahora se sedimenta en el disco duro, las rolas que hemos bajado gratuitamente y sin pudor de la Internet, las reuniones con los amigos. Cada uno hace un play list conciente de la recuperación de un pasado efímero, con la finalidad de re-escucharlo en la más remota soledad de nuestra habitación o con la certeza espectacular de que lo desempolvaremos cuando haya visitas en la sala. En la acción de curar lo intangible, late detrás de la selección aleatoria de nuestros discos y archivos en mp’3, la audacia constante del oído-ojo que avisora las rolas y las coloca en una carpeta especial.
La intención de esta compilación es reunir canciones totalmente autobiográficas, como una recuperación ¿selección? curativa de 'músicas específicas' que tracen una línea de fuga en este momento. La selección es acompañada de algunos textos en los que 'el espíritu de la música' resurge resplandecientemente, como el de José Luis Brea y otros autores, así como un link periférico: 'the corner pocket', en donde la ‘música es curada’ no sólo a partir de la afable idea de compartir lo que otros poseen y deciden poner al alcance de nuestra mano, sino con la desnuda y refrescante decisión de mostrarnos un rostro y de decirnos quiénes son cuando cantan bajo la ducha.
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